Aidee de León

El proceso de transformación personal llevó a Aideé a la filosofía budista que ha sembrado relación consigo misma y con su trabajo. Los viajes y la búsqueda de su interior en la pintura se ven reflejados en la sensibilidad creativa.

La creatividad es la fusión de la razón, la intuición y la sensibilidad”

La obra manifiesta evolución espiritual en la abstracción, el color adquiere el significado devocional.

ESTADO DE CONCIENCIA

Los procesos complicados que pasan en la vida, que ahora los veo como algo muy bello. Tuve a una nena llamada Luna y ella trascendió, la parte espiritual en la que quedamos unidas ella y yo, la noción del ser, de nosotros, que no es racional, sino que es espiritual y de la conciencia, la incorporé a mi trabajo pictórico. En la conciencia está la razón, pero también las emociones, los sentimientos y todo lo que somos. La conciencia es algo tan grande y tan importante, necesitamos trabajar tanto en ella y no lo hacemos, nos deberían de educar como a un ser global unificado, no habría tantas emociones negativas, podríamos vivir más tranquilos y el sufrimiento iría mermándose.

PINTURA Y CONCIENCIA

Ha influido mucho que aprendí a meditar y lo que creemos que es la realidad, cuando estás meditando es muy diferente en la conciencia. Retomando cierta luz, los orígenes, los infinitos, por así decirlo, que se pueden interrelacionar con el ser y el todo. Los  seres que existen en el agua, en la tierra y en los universos; pensar en todo ello, te lleva a pensar en la idea de la vacuidad que es dejar de ser yo, eliminar la “yoidad” e integrarte al todo. Es muy curioso porque somos parte del todo y no somos nada al final, somos sólo procesos de vida que disfrutan estar vivos.

CREACIÓN Y MEDITACIÓN

Pensé mucho en la intuición, antes estaba en procesos artísticos en los que se usa la razón en extremo, yo veía la parte intuitiva como negativa. Ahora veo que es tan importante o más que la herramienta de la razón, entendí que la creatividad es justo la fusión de la razón, la intuición y la sensibilidad. Somos muy afortunados los que hacemos arte porque podemos expandir con más facilidad la creatividad ayudada de la conciencia, que está ahí siempre y nos ayuda a construir dentro del proceso de pintar. Pareciera que estoy meditando o en trance,  pinto de otra manera.

EL ARTE DEL VINO Y EL TODO

Es tan interesante esta idea del vino porque es un concepto más global, un absoluto que encierra el cuerpo, la carne, los fluidos de vida. Recientemente fui a Bodh Gaya, en la India, donde está el Árbol Bodhi, es algo que te cambia y purifica. Los budistas en su devoción, acostumbran a poner hoja de oro en donde consideran que estuvo el Buda, es sagrado porque la presencia de Buda es luz infinita. En el Árbol Bodhi está resguardado, pero en el Mahabodhi, en la pirámide, todo es dorado. En la pintura el dorado tiene esa conexión devocional, es un color, pero a la vez tiene luz, tiene reflejo, siempre es diferente, según la luz de la hora del día, el dorado hace que la pintura se vaya transformando. El color del vino también puede ser de la sangre que nos mantiene vivos, somos los cuatro elementos, hay referencia hacia el agua, el viento, surgimos de la tierra, somos tierra que camina. En el templo hinduista Mahakala, se les deja vino a los dioses, es una ofrenda y el vino que tú das purifica todo, se integra a todas las demás personas y todo el templo es rojo.

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