Alejandra Zermeño

 

A los 17 años ella le decretó al destino que quería ser artista. Estudió en la Escuela Nacional de Artes Plásticas y en la Academia de San Carlos pero su experiencia real la adquirió en la producción de efectos especiales para el cine y la televisión.

“MI OBRA VA MÁS ALLÁ DEL RETRATO O EL TESTIMONIO, ES UN REFLEJO DE LO QUE SUCEDE EN MI INTERIOR”

En su taller nos recibe una escultura del Ego, un cuerpo de color, es un espectador que reclama atención.

ESCULTURA

Tengo la formación académica donde trabajas con un modelo hasta seis meses, donde sangraba el dibujo, sangraba la escultura y a mí me gusta que las cosas sucedan rápido pero soy muy obsesiva. Los elementos industriales y los procesos que conocí en el cine me permitieron ser mucho más rápida en el avance de la pieza. Al principio trabajaba en un estudio anatómico muy académico, pero me di cuenta que no era eso lo que buscaba, yo no quería representar la realidad, la realidad existe de por sí.

LOS MATERIALES Y LA CREACIÓN

Necesitaba materializar ese mensaje que llegaba a mí, que nacía en mi corazón, en mi cabeza, en mi reflexión. Empecé a utilizar sentimientos y materiales que nada tenían que ver con la Academia y encontré los elementos necesarios para tener la obra en crudo que es el cuerpo, la figura humana sin detalle y a partir de eso le integré textiles y elementos repetitivos. Es reflejo de lo maravilloso que es el cuerpo humano, que se compone de tejidos, de células que forman un todo en la cuestión física y emocional. Lo que represento en mi obra va más allá del retrato o el testimonio, es un reflejo de lo que sucede en mi interior.

LA M DE MILENIO Y EL SÁRANA

Esta propuesta llegó a mi vida en los momentos de crisis en México. Me cuestioné qué es para mí la vida, qué es para mí Milenio. Esta pieza se llama Sárana, que en sánscrito significa ‘’mi refugio’’. Cada una de las piezas está desarrollada en individual con mucho detalle. La pieza en el centro tiene un cementerio, cráneos, esqueletos que están rodeados de flores. Justo cuando empezaron estos movimientos de tanta violencia en Teotihuacán, se encontró un túnel con muchísimos esqueletos y cráneos, se destapó la energía del inframundo. Pienso que la muerte no es el final, que es una parte de la existencia y tan bella como la vida, entonces está rodeada de flores que son la energía más importante que tienen las plantas y también mueren.

LA ENERGÍA DEL SER HUMANO EN LA M DE MILENIO

En una cara están unos elefantes enlazados, representan a Ganesh, a la sabiduría, el destructor de los obstáculos. Debajo hay una línea negra que es la tierra, el moho, el lodo de donde venimos. El cuerpo humano tiene tres energías, la tamásica, que te deja estancado, es la más oscura. Después el color muta y se convierte en rajásica que es energía pura, es la transformación. La sátvica está, a través de la muerte, hasta arriba. Del otro lado hay un pulpo adherido y se mete a un cráneo. El pulpo cuando tiene a sus crías muere, vive para dar vida a otros. El pulpo me parece muy interesante porque siempre contrae, regresa al centro para después tener una expansión interna.

Sárana (mi refugio)
Modelado, molde en silicón, vaciado en resina y pintura laca
41 x 44.5 x 24 cm
2014

 

 

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