La primera vez lo grabó Benny Moré, hace más de 70 años, es un bolero apasionado de Ema Elena Valdelamar que ha vivido en la memoria colectiva. Se ha grabado decenas de veces y el mejor arreglo sigue siendo el de Benny Moré.  

El artista Alejandro Barrón lo conoce desde que es niño: “Siempre lo escuché, yo crecí en barrio. Entonces en el barrio se escuchaba mucho este tipo de sonoridades. No conocía la versión original, que es de Ema Elena. Incluso me acuerdo mucho de cuando iba a la peluquería, cuando todavía tenía pelo para cortarme, el peluquero ponía sus boleros y esta canción. Me recuerda a mi niñez, es muy representativa de mi infancia. En la familia nos encantaba ese tipo de música”.

Inspirada desde muy joven, Ema Elena comenzó a componer cuando era adolescente, con audacia, creó canciones emocionales y sensuales. En 1949, la cantante María Victoria y Los Bribones grabaron Mil Besos y Devuélveme el corazón. Fue entonces cuando llegó Mucho corazón y el bolero alcanzó otro estado de romanticismo, más arrebatado, que daba a las compositoras femeninas un sitio distinto en la música.

Escuchar una canción es diferente a estudiarla, para recrearla en un dibujo, nos dice Alejandro: “La escuché de otra manera. La letra es muy emotiva, que sea un bolero de una mujer, estamos hablando de los años cuarenta. Al escucharla en la voz de Ema Elena, es el sentimiento original. Es una canción que debe ser muy personal para ella, totalmente autorreferencial. No es como una interpretación más, sino como, por así decirlo, la interpretación original, me parece más profundo todavía”.

La vida no se acaba con una traición, nos enseña Ema Elena que aún nos queda “Mucho corazón”, aunque el otro no se merezca ese amor, corazón queda para seguir amando. Afirma Alejandro: “De hecho, lo menciona: que no necesita una razón. Ella tiene mucho corazón”. Es el centro de la novela de Flaubert, de Madame Bovary: “hay razones del corazón que el corazón desconoce”. Es la emoción de Madame Bovary, que además se llamaba Emma Bovary. Se cierra un círculo en el tiempo del arte.

La mujer del dibujo de Alejandro tiene colgado en el cuello un corazón.  Alejandro nos explica: “Es esta cuestión del sentimiento, del amor, como Ema habla. Es un corazón sangrado, colgando de un cordón, el sentimiento son esos clavos. Es un sentimiento de dolor, amar también duele. Al final lo traes ahí colgando, es un fetiche, siempre está ahí, es parte de ti. Es muy simbólico, vas a tenerlo toda la vida. El dibujo también habla del pasado que siempre está presente, lo represento en el caracol. El pasado te forma tus sentimientos. El hecho de que ella está volteando hacia un lado, hacia el futuro, lo que viene. No se detiene a mirar al pasado, es esta decisión de seguir amando, a pesar de este corazón con clavos. La desnudez es estar expuesto a estos sentimientos, a estas emociones”.

Ema Elena nos entregó sus emociones, y lo hizo con tal sinceridad que llevamos décadas cantando, como una declaración de principios “Me sobra, mucho, pero mucho corazón”. 

 

 

Mucho corazón

Grafito sobre papel

50 x 30 cm

2020

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