Carlos Cárdenas 

Describe su pintura desde la lectura de San Agustín, el misterio de la Pitonisa y la Capilla Sixtina, arte y filosofía.

“El pasado y el futuro están en el presente, en el espejo y obviamente en la  realidad”

 

TIEMPO Y ETERNIDAD

San Agustín en el capítulo 11 de las Confesiones, habla sobre el tiempo y sobre el concepto opuesto que sería la eternidad. Lo que me inspiro de San Agustín fue su idea de cómo es que el tiempo es tiempo en el ser humano, él llega a la conclusión de que es el alma la que capta el tiempo, porque es una entidad estable, para medir algo necesitas un punto de referencia, en los científicos por ejemplo, la velocidad de la luz es la constante. en el ser humano, es el alma porque está fija, entonces el movimiento es captado como una sucesión de actos, que pueden ser medibles.

PRESENTE INASIBLE

San Agustín dice que no podemos medir el pasado porque ya no es, ni el futuro porque tampoco es. Lo único que existe es el presente, pero es imposible tener un presente “presente”, porque hay subdivisiones. Todo está fluyendo del futuro al pasado, es lo increíble, pasa por el presente y se queda en el pasado, pero tú puedes recobrar el pasado, o más bien dicho, la impresión de aquello que paso por ti.

LA PITONISA  Y EL ESPEJO

Para conectar esos dos temas, San Agustín dice que tenemos la capacidad de memorizar lo que ya pasó y de traerlo al presente, entonces pregunta ¿cómo se predice el futuro? y llega a la conclusión que es posible ver o intuir lo que va a suceder cuando revisas lo que ya pasó. La mente se extiende en esas dos direcciones, y las vemos de manera simultánea. La mujer con el espejo en la pintura es un oráculo, está observando su reflejo en los dos espejos, uno frente al otro y se da cuenta, que no solamente ve su rostro sino que también ve su espalda. Es el pasado y el futuro que están en el presente, en el espejo y obviamente en la realidad.

TIEMPO Y GEOMETRÍA

El cubo es una referencia al concepto de tiempo y espacio, es la figura regular más estable, sin espacio, no hay tiempo. Las cajas que están en la parte de atrás de la mujer, que son de matriz cúbica, representan a la memoria que almacena, es de donde extraemos el pasado para ver el futuro. Es la visión simultánea de la Pitonisa o de la Sibila, cuando vi la Sibila Délfica en la Capilla Sixtina, bellísima y su rostro de asombro al darse cuenta que la revelación está llegando y su boca entre abierta, es una paráfrasis con el personaje de mi pintura, que también es joven y tiene esta expresión de sorpresa cuando se da cuenta que está viendo el futuro y el pasado en el reflejo del espejo. La diagonal última, nos lleva al dibujo que está haciendo sobre el libro, que es un círculo y es la serpiente que se está devorando a sí misma, es un símbolo arcaico del infinito o del tiempo cíclico.

SEMBLANZA

Lector obsesivo, dota a su pintura de un contenido que haga de la técnica y la búsqueda de belleza un soporte intelectual, su pintura más allá de la estética es producto de su curiosidad por el conocimiento.

Vidente

Óleo sobre tela 

130×130 cm 

2019 

 

 

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