Eddie Martínez

En la vida no hay que equivocarse, porque no hay caminos de regreso, por eso hay que vaciarse en la existencia como si no hubiera otra oportunidad, “Bésame mucho” hay que ordenar y, además, sentenciar “como si fuera esta noche la última vez”, no habrá otra noche, no te equivoques con escrúpulos y dudas, porque no habrá un después. Es la voz de una adolescente de 16 años, de una autora prolífica y talentosa, Consuelo Velázquez, que nos dejó una lección que hemos cantado durante más de 70 años, sin miedo, sin arrepentimiento.

Eddie Martínez se lanza al dibujo así, como esas noches sin retorno “Creo que el proceso no fue una composición que hubiera propuesto de manera lineal, ni siquiera razonada. Estuve hallando elementos cada vez que escuchaba la canción, acordándome, de repente encontrar figuras en la oscuridad, iba saliendo una y otra, fue un proceso, más relacionado con el sueño que con la realidad”. El sueño que dura una noche, “que tengo miedo perderte, perderte después”, el dibujo de Eddie retrata esa boca sin nombre que es capaz de ordenar un beso largo que dure una noche, dibuja esa boca imperiosa, y en una cama de rosas, se queda esa pasión furtiva.

“El espejo con los labios, para mí era muy importante, porque creo que era la única manera que pensé que estaba acercándome a la abstracción de la canción”, la boca que se mira pidiendo besos, la misma que no pronuncia un nombre, que tal vez no lo sabe y no lo quiere saber, quiero saber tu sabor, no tu nombre. Eddie materializa ese deseo de la canción, que en la historia de la música popular, consiguió materializar el deseo por el deseo mismo, la pasión por la pasión misma, sin consecuencias, sin mañana, “la última vez”. En el arte la pasión convive con la reflexión, dejarse llevar y también detenerse y observar “Las dificultades más grandes que encuentro cuando abordo el dibujo es el hecho de que no puedo corregir.

Tengo que pensar mucho para agregar elementos, agregar una sombra o una luz, eso requiere de mucha, mucha concentración. No me importa el tiempo. Regularmente trabajo varias piezas; entonces, cuando elijo elementos o cómo hago mi trabajo, debo tener bastante reflexión antes de hacer algo sobre el lienzo o sobre el papel” dice Eddie, eso hace a un maestro, Consuelo Velázquez fue pianista, concertista, compartió la inspiración con la disciplina. La voluptuosidad es una invitación y una amenaza, “que tal vez, yo ya estaré muy lejos, muy lejos de ti”.

Bésame mucho
Tinta sobre papel
50 x 30 cm
2020

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