Francisco Barajas 

39 grados, el calor se involucra con los colores, y la pintura abstracta tiene una estructura que define orden y ritmo.

“En la abstracción los pintores somos muy obsesivos, porque no sabes en qué momento parar”

 

METÁFORA

La pintura abstracta es todo un proceso, desde la primera línea, el color, la composición, todo, es algo que inicia y tiene un fin, pero sin embargo en la metáfora de un cuadro abstracto puedo decir que se termina y vuelvo a empezar otro cuadro. La pintura se termina y la vuelvo a empezar de cero otra vez, quizás haya algunos mismos motivos de lo que estoy haciendo o puede ser completamente otra investigación. En esto de la pintura no puedes irte en línea recta, tienes que regresar y avanzas, brincas y vuelves a regresar, es un ir y venir del quehacer en el arte.

EL TIEMPO CRECE

La pintura que realicé son varias figuras que van creciendo, que se van esparciendo en el espacio de la tela y al ver cada uno por separado, tiene ciertas características, o sea, cada figura son cuadros independientes pero cada una está interconectada con las demás, son una sola obra sobre un espacio, el color amarillo funciona como el espacio.

ESPACIO Y SENTIDO

La pintura en un solo espacio, desde que comienzo voy armando toda la obra, hago el trazo, hago el otro, meto el color, otro color, una veladura de color y todo se va enriqueciendo, se va interconectando. Tienes que ir definiendo todo lo que hay ahí para que tenga sentido. Por lo regular lo hago con dibujo, porque el dibujo es la base para comenzar. En mi caso, cuando comienzo con una mancha de pronto ya no sé para dónde seguir, necesito una estructura y la estructura me la da el dibujo.

EQUIVOCARSE

Me llega a pasar que si meto alguna línea de más o algún trazo de más, me cambia todo. Eso es lo complicado de la abstracción, que una línea o una manchita te da otra perspectiva. Cuando sucede algo así, puede ser que la siga trabajando, le pongo otra línea, otra mancha y trato de equilibrarlo. Cuando no es así, a veces la pintura no sale, porque si comienzas a meter y a meter, llega un momento que rebasaste el proceso,  que pusiste un línea de más o un color de más y la pintura se queda frustrada, no sale. Decidir que no salió es una decisión personal, nadie te dice “oye no está la obra, ya la regaste, ya la echaste a perder” tú lo sabes, y dices no ya la regué aquí. 

TERMINAR UN CUADRO

Veo la obra y ya no hay más que le pueda poner, que ya no la puedo trabajar más, poner más líneas, más trazos, formas, entonces digo ya quedó. En la abstracción los pintores somos muy obsesivos, porque no sabes en qué momento parar, o no sabes si está bien o está mal, o si va a gustar o no, eso es una cuestión personal, entonces con que al pintor le guste, la firma, y quedó la obra.

SEMBLANZA

Inspirado por los colores de Yucatán, vive y trabaja en Mérida, sus inicios fueron leyendo a Kandinsky y tratado de entender la creación y la pintura desde la abstracción, hace bocetos de cada pintura y un estudio del color, nada se improvisa.

Espacio cíclico
Óleo sobre tela
130 x 130 cm
2019

 

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