Robie Espinoza 

En su estudio de Chiapas hablamos de su experiencia como docente de la Universidad y pintor.

“El material, te enfrenta a la representación y genera un discurso”

 

INTEGRACIÓN

Lo que está sucediendo en las políticas culturales es que la educación superior se aisló, como también se aisló la Secretaria de Cultura y no logramos sacarla de ahí. En Chiapas es un Consejo, y jamás ha sido “consejo”, hay un director que decide la política cultural que se orienta al show, al espectáculo, los bienes artísticos se canalizan a ese rubro y al arte popular se le deja ese mote de artesanía o de folklor. La verticalidad de la educación impone desde arriba las grandes verdades y no hay cuestionamientos sobre eso.  En estos espacios dónde hay mucha sabiduría popular, se tiene que horizontalizar la educación hacia la infancia y hacia la vejez, porque hay muchos artesanos que son líderes en su comunidad.

LIBERTAD DE CREAR

En la escuela estamos habituados a exponer nuestros puntos de vista respecto a la producción artística, tuve la beca del FONCA y estos proyectos te ayudan con cierta parte de tu producción pero muchas veces se alejan del propio proceso creativo, de la creación libre, que pueda haber un tema, en este caso es el tiempo, pero es fruto de mucha exploración personal, técnica. Mi visión respecto a la pintura es con la cercanía al material, solo ahí te puedes enfrentar a la representación y generar un discurso cercano a la vida.  Me encanta el tema de la alegoría como una estructura discursiva sin estar cerrada, a veces uno quiere decir algo y el cuadro se te mueve y terminas haciendo otra cosa, eso es lo que me gusta de pintar.

EL TIEMPO Y EL FUEGO

Cuando empecé a reflexionar sobre el tiempo encontré que leemos el tiempo a través de la gente que conocemos toda la vida, ellos te dan una referencia de qué tan viejo estás, con la familia lees el tiempo, te regresa al origen, mi papá, mi hermano, mi sobrina. Hogar viene de hoguera. En occidente y en el México prehispánico, la casa se hacía en torno al fuego, todavía en los pueblos originarios el fogón está al centro. Es el sitio donde te consumes, vivimos como esa lumbre, de repente te apagas y desapareces y vuelves a aparecer en otra persona. Pensaba en las cosas que uno mismo deja ir, que no trascienden en la vida, es un nivel de existencialismo total, en el que tarde o temprano todo se va a acabar, es esa impotencia. Nos resistimos a que todo se va a acabar, nos resistimos al tiempo, a no dejar que nos consuma y sin embargo nos consume.

SEMBLANZA

Académico de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, imparte la clase de pintura. Comprometido con la enseñanza y sus alumnos insiste en la urgencia de que el arte sea una materia desde preescolar, que incluya la cultura de los pueblos originarios y les permita desarrollarlo a través de la artesanía. El respeto a una tradición que se fomente con una educación horizontal e inclusiva.

Hogar
Óleo sobre lienzo
130 x 130 cm
2019

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